El juicio por el asesinato de dos surfistas australianos y un estadounidense comenzó este lunes en Ensenada, Baja California, el mismo balneario donde ocurrió el crimen en 2024. Los hermanos Jake y Callum Robinson, de 30 y 33 años, junto con su amigo Jack Carter Rhoad, de 30, fueron asesinados a tiros en una zona conocida por su oleaje, que atrae a surfistas de todo el mundo.
La primera audiencia, que arrancó pasadas las 16:30 horas GMT, se dedicó a fijar 54 comparecencias: 49 de la fiscalía y el resto de la defensa. Entre quienes declararán figuran testigos, peritos, policías y amigos de las víctimas. Las investigaciones señalan que el móvil fue el robo de su camioneta.
Los padres de los hermanos Robinson, Martin y Debra, viajaron desde Australia para estar presentes. Les acompañó el embajador australiano en México y un traductor, ya que el tribunal no autorizó traducción simultánea. Debra Robinson rompió en llanto tras mirar fijamente a los acusados en varias ocasiones.

Martin Robinson declaró a periodistas antes de entrar a la corte: "Se trata de representar a nuestros hijos, de estar aquí por ellos. Queremos averiguar qué pasó, queremos averiguar por qué".
El crimen generó indignación internacional, particularmente en Australia, donde se desplegó una intensa campaña de búsqueda en medios y redes sociales. Callum Robinson vivía en Estados Unidos desde la universidad; Jake era médico. Rhoad, por su parte, tenía una empresa de ropa en San Diego y estaba comprometido para casarse.
Los tres surfistas fueron declarados desaparecidos el 27 de abril de 2024. Sus cuerpos, con impactos de bala en la cabeza, fueron hallados el 3 de mayo ocultos en un acantilado. Tres hombres mexicanos enfrentan cargos por homicidio y robo.

Ary Gisell Silva, de 23 años y novia de uno de los acusados, ya fue condenada en noviembre a 20 años de prisión tras admitir que instigó el robo. Según la fiscalía, alertó a sus cómplices diciendo que las víctimas "traen buen teléfono y buenas llantas". El novio de Silva, alias "El Kekas", enfrentaba también cargos por desaparición, que finalmente fueron levantados.
El tribunal estima que el juicio podría resolverse en un mes y medio como máximo. En la primera audiencia compareció Ramón, hijastro de "El Kekas", quien declaró con el rostro cubierto desde una sala contigua. Acompañó a los acusados hasta el lugar del crimen y permaneció en el auto escuchando música cuando ocurrieron los hechos.
Etiquetas: Ensenada, Baja California, nota roja, surfistas asesinados, juicio, violencia, turismo, México · Nota roja
