La compañía Meta ha alcanzado un acuerdo histórico con los fiscales generales de 47 estados, el Distrito de Columbia y territorios de Estados Unidos, para finalizar un juicio en el que se le acusaba de diseñar sus plataformas sociales con la intención de generar adicción en menores de edad. El acuerdo implica que Meta deberá pagar más de 17.000 millones de dólares en multas a lo largo de una década. Además, se compromete a bloquear el acceso de menores a sus plataformas durante la noche, establecer un límite de dos horas de uso para menores de 18 años y reducir la mayoría de las notificaciones durante el horario escolar.
Victoria Hinks, cuya hija Alexandra Hinks falleció por suicidio a los 16 años, expresó su satisfacción con el acuerdo y destacó la importancia de su correcta implementación. Hinks señaló la necesidad de que se haga realidad lo acordado y resaltó la importancia de la participación de personas independientes en el proceso.
Este histórico acuerdo de conciliación representa un paso significativo en la regulación de las grandes empresas tecnológicas, conocidas como Big Tech, y sus prácticas en relación con la adicción a las redes sociales, un tema de gran relevancia en el ámbito de la tecnología y el antitrust.

El caso contra Meta se suma a una serie de demandas y regulaciones que buscan controlar el poder de las corporaciones tecnológicas y proteger a los usuarios más vulnerables, como los adolescentes, de las consecuencias negativas de la adicción a las redes sociales.
El acuerdo con Meta es un recordatorio de la importancia de la fiscalización cívica y la necesidad de que las empresas tecnológicas asuman responsabilidad por el impacto de sus plataformas en la sociedad.
Con este acuerdo, se espera que se establezcan estándares más elevados en términos
Etiquetas: Tecnología, Big Tech, Antitrust, Redes Sociales, Adictión, Tecnología · Big Tech y antitrust
