El 16 de agosto de 1993, Apple lanzó el PowerBook 165, un portátil que parecía casi idéntico a su predecesor, el PowerBook 160, pero con una diferencia clave: no incluía una pantalla a color. Esta decisión fue parte de la estrategia de Apple en la década de 1990 para ofrecer un modelo más económico.
Apple también había lanzado una versión de este modelo con pantalla a color, el PowerBook 165c. Sin embargo, la pantalla de 8,4 pulgadas del 165c tenía una calidad inferior, parecía apagada cuando no se miraba de frente y ofrecía un rendimiento mediocre en condiciones no ideales. Por ello, el PowerBook 165, sin pantalla a color, encontró su nicho de mercado.

El precio del PowerBook 160 era de 2. 480 dólares, mientras que la versión con pantalla a color superaba los 3. 800 dólares. El PowerBook 165, en cambio, comenzaba en 1. 970 dólares, casi 300 dólares menos. En términos actuales, ese precio sería equivalente a más de 4. 550 dólares. Las ventas de estos modelos no fueron las esperadas para Apple.

A pesar de los precios competitivos y la opción de una pantalla en blanco y negro, Windows y IBM seguían ganando mercado. Esto llevó a Apple a una situación precaria y eventualmente al regreso de Steve Jobs para reorganizar la gama de productos.

Treinta y tres años después, Apple sigue enfrentándose al desafío de ofrecer una gama de entrada más económica, como se ve en el MacBook Neo, que comienza en 799 euros. Para lograr este precio, Apple ha tomado decisiones similares al lanzamiento del PowerBook 165, incluyendo reducir la memoria RAM y utilizar un procesador de un iPhone.
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