30 PUBLICIDAD Brecha de la deuda pública se amplía: estos países de América Latina están entre los más endeudados del mundo. Montones de billetes de un dólar estadounidense se colocan para una fotografía en Nueva York, EE. UU. , el lunes 4 de febrero de 2013. (Bloomberg/Scott Eells) Por Daniel Salazar Castellanos 11 de agosto, 2026 | 07:00 AM Últimas cotizaciones Últimas cotizaciones Nasdaq +0. 02% 26,611. 62 Ibovespa -1. 15% 170,204. 32 S&P/BMV IPC -0. 82% 65,892. 32 BTC/USD -0. 49% 63,792.
45 Bloomberg Línea — Al menos tres países de América Latina figuran entre las 30 economías con mayor deuda pública del mundo, en un contexto en el que la brecha entre los países de la región se amplía y refleja una creciente divergencia en su situación fiscal. En la región, Bolivia, Brasil y Surinam figuran entre las 30 economías con mayor deuda pública del mundo en relación al PIB, según una revisión de datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), elaborada por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) y compartida a Bloomberg Línea. PUBLICIDAD En el mundo, los 10 países con mayor deuda pública con relación al PIB son: 1.
Japón: 204,4% 2. Singapur: 171,9% 3. Sudán: 169,1% 4. Baréin: 152,4% 5. Italia: 138,4% 6. Grecia: 136,9% 7. Senegal: 132,3% 8. Maldivas: 129,4% 9. Estados Unidos: 125,8% 10. Ucrania: 122,6% Bolivia presenta el cuadro más delicado en América Latina porque combina una deuda que ya supera el tamaño de su economía, déficits fiscales de dos dígitos, escasez de divisas y reservas críticamente bajas. Brasil representa un riesgo fiscal de mediano plazo, pero cuenta con un mercado financiero profundo, reservas importantes y deuda principalmente denominada en moneda local. PUBLICIDAD Mientras que Surinam mantiene una capacidad limitada para absorber nuevos shocks.

En 2019, la diferencia entre la economía más y menos endeudada de la región era de 63 puntos del PIB, mientras que para 2026 se proyecta que alcance los 73 puntos, impulsada por el aumento de la deuda en países como Bolivia y los menores niveles registrados en Perú, según información del IIF. “La región dejó de comportarse como un bloque”, dijo a Bloomberg Línea Jonathan Fortun, economista del IIF. “Lo que se deterioró en la región no es el nivel promedio de deuda sino la dispersión entre países”. Esto revela el Índice Big Mac para América Latina PUBLICIDAD Deuda pública en Latinoamérica.
(IIF) Y en esta nueva realidad, la vulnerabilidad de las economías estará marcada por el costo del pago de intereses frente al crecimiento económico, el balance primario, la composición de la deuda (moneda, tenedores y plazos), la disponibilidad de reservas líquidas para atender obligaciones externas, el acceso a los mercados de financiamiento y la credibilidad de la política económica. “Los inversionistas analizan principalmente la capacidad real de pagar y refinanciar la deuda”, señaló a Bloomberg Línea Emanoelle Santos, analista de mercados de la ‘app’ de inversiones XTB.

“Esto incluye el gasto en intereses frente a los ingresos fiscales, las necesidades de financiamiento de los próximos años, el vencimiento promedio, la proporción denominada en dólares, la participación de acreedores extranjeros y la profundidad del mercado local”. También importa la diferencia entre el crecimiento nominal de la economía y el costo efectivo de la deuda, junto con el saldo primario necesario para estabilizarla. En las economías emergentes, agregó Santos, adquieren especial relevancia las reservas internacionales, la cuenta corriente, la dependencia de las materias primas y las obligaciones potenciales de las empresas estatales.
Asimismo, “la credibilidad del presupuesto, del banco central y de las reglas fiscales influye directamente en la prima de riesgo. Un país con deuda alta, financiamiento largo y en moneda local puede resultar menos riesgoso que otro con una deuda menor, pero con vencimientos inmediatos, pocas reservas y débil acceso al mercado”, indicó Santos. El tipo de cambio se tambalea ante la escasez de divisas y presiones financieras. Bolivia presenta el panorama más crítico en la región dado que su deuda pública ya es del 102% del PIB, con una participación externa del 41,1%, según datos del IIF.

El principal desafío de Bolivia no es el tamaño de su deuda, sino la falta de dólares disponibles para cumplir con sus pagos. Esta economía “parece la más vulnerable porque necesita simultáneamente una corrección fiscal, cambiaria y externa, con pocas fuentes de financiamiento disponibles”, anotó Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB. De acuerdo a las cifras aportadas por el IIF, las reservas internacionales netas de Bolivia eran de US$3. 347 millones en junio de 2026 frente a una deuda pública externa de US$14. 358 millones, una cobertura de 23%. “Pero el número relevante es otro: dentro de las reservas brutas, el oro sumaba US$3.
581 millones en mayo de 2026 y las divisas líquidas apenas US$897 millones, y eso solo después de que la colocación del bono de US$1. 000 millones en mayo inyectara recursos”, dijo Fortun. “Esa es la diferencia entre un problema de deuda y un problema de pagos, y Bolivia tiene el segundo”.
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