Microsoft está trabajando en mejorar Windows 11, reconociendo que el sistema operativo no cumple con las expectativas. El jefe de Diseño e Investigación para Windows y Dispositivos, Marcus Ash, reveló en una entrevista con Windows Central los motivos detrás de la lentitud en la modernización.
El proceso se ve afectado por el software y controladores activos, que Microsoft considera fundamentales para su identidad como plataforma. Un ejemplo es el Panel de Control, que la empresa ha intentado eliminar desde hace más de una década.

A pesar de los esfuerzos desde Windows 8, Microsoft aún no ha logrado reemplazarlo ni integrar todas sus funciones en la configuración de Windows 11. La empresa debe tener cuidado al tocar componentes heredados, ya que romper la compatibilidad podría dejar inutilizables herramientas necesarias.
Microsoft espera que la funcionalidad del Panel de Control se adapte y opere de forma estable en la app moderna de Configuración antes de retirarlo.

La modernización de interfaces antiguas es compleja, ya que no solo implica rediseñar la pantalla, sino también construir herramientas y frameworks que mantengan las capacidades, rendimiento y funciones existentes. La modernización de Windows 11 se llevará a cabo de manera gradual, reduciendo progresivamente las interfaces heredadas.
Microsoft utiliza datos de uso real para decidir qué piezas merecen una renovación urgente, basándose en telemetría, comentarios de usuarios y evaluación honesta sobre la preparación de las herramientas para el cambio. Las prioridades actuales incluyen el Explorador de archivos y otras aplicaciones del sistema.

La empresa no analiza aisladamente un cuadro de diálogo, sino el recorrido completo del usuario desde que inicia una tarea hasta que la termina. Microsoft también está trabajando en la modernización del Editor del Registro, una de las herramientas más antiguas y temidas de Windows.
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