Se ha difundido que no se debe usar las gafas de eclipse más de un minuto seguido, pero esta recomendación es obsoleta.
La Sociedad Americana de Astronomía (AAS) aclaró que antiguamente los filtros de las gafas de eclipse no eran adecuados para observaciones prolongadas, pero hoy en día, si las gafas cumplen con la homologación necesaria, pueden usarse más tiempo. En Europa, la homologación es la EN ISO 12312-2:2015.

Muchas instituciones mantienen la recomendación del minuto o los tres minutos como medida de prevención, ya que no se sabe si todos usarán gafas adecuadamente homologadas. Además, puede haber quien no las use adecuadamente, dejando que algo de radiación solar llegue a sus retinas. Por ello, cuanto menos tiempo posando los ojos sobre el Sol, mejor.

Tras el eclipse solar de Estados Unidos de 2024, hubo búsquedas en Google en relación con dolor de ojos, posiblemente por haber mirado un punto fijo durante mucho tiempo sin parpadear demasiado. Por eso, apartar la vista de vez en cuando y parpadear es recomendable.
En cuanto a compartir las gafas para eclipse, es posible ya que la totalidad de un eclipse es fugaz y solo en ese momento se puede mirar al Sol sin gafas. La parcialidad, cuando sí debemos protegernos los ojos, es mucho más larga, por eso podemos usar unas gafas para varias personas.

En definitiva, hay muchos motivos para hacer paradas durante la observación del eclipse, pero eso no significa que las gafas no sean seguras si cumplen con la homologación.
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