La Unión Eléctrica de Cuba informó que en la noche del domingo ocurrió una desconexión total del sistema energético nacional, dejando a toda la isla a oscuras.
El director del Despacho Nacional de Carga, Félix Estrada Rodríguez, atribuyó la caída a una avería en una subestación en La Habana, que provocó la oscilación de la red y la salida de la termoeléctrica Felton en Holguín.

La Habana recuperó energía en circuitos prioritarios, como hospitales y talleres de elaboración de alimentos, mientras que las provincias del este retomarían el servicio por la tarde.
El sábado se reportó una caída parcial en el oeste de la isla, desde Pinar del Río hasta Matanzas, incluyendo La Habana, debido a cortes en una línea de 220 megavatios por factores climáticos.

La sucesión de cortes demuestra la frágil situación energética de Cuba, causada por una infraestructura obsoleta y el impacto del cerco petrolero impuesto por Estados Unidos. En la madrugada del lunes, algunos sectores de La Habana lucían iluminados, pero otros no contaban con electricidad hasta el mediodía.
Muchos residentes pasaron la noche en balcones, portales y el Malecón en busca de alivio del calor sofocante. La maestra Elaine Delis Ramos expresó su desesperación ante la incertidumbre de los cortes. El servicio meteorológico estimó que la sensación térmica alcanzó los 41 grados debido a una humedad del 80%.

Cuba ha sufrido dos caídas nacionales en marzo, tres en julio y algunas parciales como la del 1 de agosto, además de cortes rotativos que a veces superan las 20 horas diarias.
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