DATO DURO
El 7 de junio de 1998, elementos del Ejército Mexicano rodearon la Escuela Primaria Caritino Maldonado en El Charco, municipio de Ayutla de los Libres, donde dormían participantes de una asamblea comunitaria. Durante seis horas de disparos y granadas, 11 personas fueron asesinadas y 27 resultaron heridas.
La asamblea del día anterior había tratado temas como alfabetización, precios de producción, infraestructura y carencias de agua y electricidad en esta comunidad ñuu savi. Lo que siguió fue descrito por sobrevivientes como una emboscada planificada.
Efrén Cortés Chávez, quien vivió el ataque, relató que tras la masacre el Ejército sitió la zona e impidió el paso de periodistas y defensores de derechos humanos. Cuando estos pudieron ingresar dos días después, las evidencias ya habían sido removidas.
CONTEXTO
Cortés Chávez y Ericka Zamora Pardo fueron detenidos ese día bajo acusaciones de delincuencia organizada, terrorismo y portación de armas. Un juez dictó su libertad en junio de 2002, al determinar que los hechos no correspondían a esos delitos.

Zamora Pardo, entonces estudiante de la UNAM y única mujer en la asamblea, forma ahora parte de la Red Solidaria Década contra la Impunidad. La organización presentó en 2012 una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En diciembre de 2018, el organismo internacional declaró que la masacre constituyó un caso de ejecuciones extrajudiciales contra población civil. Es el primer proceso contra el Ejército mexicano por este delito en la historia del país.
CONCLUSIÓN
Los sobrevivientes esperan el informe de fondo que determinará si se acreditan violaciones sistemáticas a los derechos humanos. De confirmarse, establecería un precedente jurídico relevante sobre la actuación militar en territorios civiles.
El caso adquiere actualidad ante el debate sobre la militarización de la.
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