Una noche que comenzó como una celebración por la participación de Argentina en la final del Mundial 2026 frente a España, terminó en disturbios en Buenos Aires. Miles de personas se congregaron en diferentes puntos de Argentina para reconocer el esfuerzo del equipo, con el Obelisco en la capital siendo uno de los epicentros de las celebraciones.
Inicialmente, la atmósfera era festiva, con canciones y saludos a pesar de la derrota de Lionel Messi. Sin embargo, el ambiente cambió rápidamente cuando un grupo comenzó a lanzar botellas y piedras contra la policía, según se documentó en las imágenes de televisión.

La Policía de Buenos Aires intervino con gases lacrimógenos para controlar la situación, lo que resultó en enfrentamientos y corridas. Al menos 15 personas fueron detenidas y tres resultaron heridas en los altercados.

El Gobierno de Javier Milei está a la espera de una comunicación oficial de la Selección Argentina para definir si declarar un feriado de 24 horas para celebrar con los argentinos. Milei confirmó a través de las redes sociales que la decisión del feriado dependerá de la fecha que el equipo elija para celebrar.

Este incidente refleja la tensión y la pasión que rodea al fútbol en Argentina, un país que vive el deporte con intensidad y que, a pesar de su desilusión por la derrota, busca maneras de honrar a sus jugadores. La noche que comenzó con esperanza y alegría terminó en un caos que requiere reflexión sobre la convivencia y la gestión de eventos masivos.
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