CADEREYTA, NUEVO LEÓN, 29MAYO2026.- Con labores de inteligencia se pudo identificar un predio el cual sería utilizado para el almacenamiento de probable combustible ilegal, en el municipio de Cadereyta, Nuevo León, por lo que la Fiscalía General de la República (FGR) en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional (GN), aseguraron más de un millón de litros de posible hidrocarburo. La diligencia de cateo, que estuvo bajo la conducción del Ministerio Público de la Federación (MPF), adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), en Nuevo León, y ejecutada por parte de elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) y servicios periciales, ambos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), se llevó a cabo en un predio ubicado sobre el libramiento Alfonso Martínez Domínguez, en el referido municipio, lograron el aseguramiento de aproximadamente 671 mil litros de posible hidrocarburo, 400 mil litros de líquido color negro y amarillo, tractocamiones, frac tank, autotanques, dollys, alrededor de 409 cubitanques, silos de almacenamiento vertical, un remolque de plataforma, motobombas, montacargas, plantas de luz con remolque, entre otros objetos. FOTO: FISCALIA GENERAL DE JUSTICIA/CUARTOSCURO.COM
FOTO: CUARTOSCURO Comparte LEER NOTA De los reyes del contrabando a las refinerías clandestinas: cómo el robo de combustible se convirtió en caja chica del crimen y amenaza para la democracia Contents LAS MODALIDADES DEL SAQUEO CÓMO SE LAVA EL DINERO EL TAMAÑO DEL DAÑO PARA QUÉ SE USA EL DINERO IMPACTOS EN CADENA EL RIESGO DEMOCRÁTICO DE CARA A 2027 Y 2030 Cuando Sergio Carmona Angulo, conocido como “El Rey del Huachicol”, fue asesinado en una barbería de San Pedro Garza García en noviembre de 2021, pocos dimensionaron la magnitud del negocio que dejaba atrás, durante años había construido una red que introducía combustible desde Estados Unidos declarando apenas una fracción de los volúmenes reales, evadiendo el IEPS y generando fortunas.
Investigaciones periodísticas y testimonios de exfuncionarios lo vinculan con el financiamiento irregular de campañas en Tamaulipas, Sinaloa y Sonora entre 2018 y 2021. Cinco años después, en julio de 2026, la Fiscalía General de la República obtuvo órdenes de aprehensión contra una red aún más ambiciosa, entre los señalados figuró Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California. Según la FGR, la organización utilizó más de 160 carros-tanque de ferrocarril para ingresar alrededor de 15. 3 millones de litros de combustible declarando apenas el 10% de la carga real, el perjuicio global se estimó en más de 4 mil millones de pesos.
El esquema era el mismo que perfeccionó Carmona: subdeclaración, empresas fachada y triangulación financiera. Paralelamente, Código Magenta reveló la existencia de una “Huachi-Refinería” en Cadereyta, Nuevo León, a menos de 10 kilómetros de la refinería de Pemex, camuflada como un negocio de grúas, la instalación procesaba entre 5 mil y 10 mil barriles diarios de crudo robado, la red de empresas a su alrededor facturó 5,168 millones de pesos entre 2019 y 2026. El crudo se compraba a 2. 2 pesos el litro y el diésel se vendía a 17 pesos. los ingresos en efectivo se estimaron entre 4 mil y 8 mil millones de pesos anuales.
Estos tres casos (Carmona, Ruffo y Cadereyta) ilustran la evolución del fenómeno: del contrabando aduanal a la refinación clandestina dentro del territorio nacional. LAS MODALIDADES DEL SAQUEO El huachicol no es un delito estático, a lo largo de la última década ha mutado, se ha sofisticado y ha aprendido a convivir consigo mismo en distintas versiones, hoy, en el territorio nacional, operan de manera simultánea al menos cuatro modalidades que no se sustituyen unas a otras, sino que se refuerzan.

La más antigua y visible sigue siendo el huachicol tradicional: la perforación de ductos de Pemex para extraer gasolina, diésel o gas LP, aunque el número de tomas clandestinas ha bajado en algunos años, el volumen que se extrae por cada una ha crecido, señal de que las bandas trabajan con mayor profesionalismo y menor improvisación.
La segunda modalidad, más rentable y menos ruidosa, es el huachicol fiscal, consiste en introducir a México combustibles refinados (principalmente desde Texas) declarando ante las aduanas volúmenes mucho menores a los reales o clasificándolos como productos de baja o nula carga impositiva, así se evade el IEPS y parte del IVA, es un delito de cuello blanco que requiere permisos, agentes aduanales y empresas fantasma, pero que genera márgenes extraordinarios.
La tercera es la más reciente y, en cierto sentido, la más audaz: la refinación clandestina, en lugar de robar producto terminado o importarlo de contrabando, las organizaciones se roban el crudo, lo procesan en instalaciones camufladas y venden el combustible ya refinado. La “Huachi-Refinería” de Cadereyta, documentada por Código Magenta, es el ejemplo más claro de esta evolución.

Por último, existen las redes híbridas, que combinan las tres modalidades anteriores con una logística compleja que incluye buques, ferrocarriles y pipas, estas estructuras son capaces de mover el hidrocarburo de una forma a otra según convenga: robar crudo, refinarlo, importar diésel subdeclarado y comercializar todo a través de las mismas empresas fachada. Lejos de desplazarse entre sí, estas formas de operar se han complementado, el resultado es un sistema criminal flexible, difícil de desmantelar y cada vez más integrado a las economías locales y a las redes de protección política.
CÓMO SE LAVA EL DINERO El verdadero éxito del huachicol no está solo en robar o introducir el combustible, sino en lograr que ese dinero sucio entre al sistema financiero sin levantar sospechas, el lavado opera con una ingeniería precisa y en varias capas.
El primer eslabón son las empresas fantasma, conocidas en el medio como “Petrofactureros”, se trata de compañías sin oficinas reales, sin personal y sin capacidad operativa que, sin embargo, emiten facturas por la compraventa de hidrocarburos, con esos documentos, el combustible de origen ilícito adquiere una apariencia de legalidad y puede venderse a gasolineras o distribuidores que después justifican su inventario ante las autoridades.
Etiquetas: Huachicol, Pemex, Crimen Organizado, Gobernabilidad, México · Narco, cárteles y huachicol, México · Narco, cárteles y huachicol
