Toronto, la ciudad más poblada de Canadá, se vio asfixiada por una capa de humo naranja el 15 de julio, provocando la peor calidad del aire del mundo, según la organización IQAir. El humo provino de 148 incendios forestales activos en el noroeste de Ontario. A pesar de las malas condiciones, algunos residentes optaron por pasar tiempo al aire libre, mientras otros se protegieron con mascarillas.
El empeoramiento de la calidad del aire coincidió con una alerta por calor, con temperaturas que alcanzaron los 33ºC, cerca del récord para esa fecha. Las autoridades cancelaron actividades infantiles al aire libre y habilitaron centros climatizados para proteger a la población. Environment Canada informó que la presencia de humo no mejoraría antes del viernes.

Howard Shapiro, responsable médico adjunto de

El humo de los incendios forestales afectó no solo a la calidad del aire, sino también a la vida diaria de los habitantes de Toronto. Las autoridades tomaron medidas para mitigar los efectos del mismo, pero la situación se esperaba que continuara hasta el viernes.
En el de un clima extremo, los incendios forestales y la contaminación atmosférica se han convertido en una preocupación creciente para la

La lucha contra los incendios forestales en el noroeste de Ontario sigue siendo un desafío para los bomberos, quienes trabajan incansablemente para controlar los focos activos. La situación en Toronto pone de manifiesto la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva para proteger la.
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