México, Venezuela y los años después del terremoto Manuel Antonio Vázquez 08/07/2026 Los sismos tienen una forma cruel de recordarnos que la historia también se escribe desde los escombros. México lo sabe bien. Lo aprendimos en 1985, cuando un terremoto de magnitud 8. 1 marcó para siempre a la Ciudad de México, y lo volvimos a sentir en 2017, cuando otro 19 de septiembre, un sismo de magnitud 7. 1 dejó muerte, miedo y una larga reconstrucción material y emocional. Por eso lo que hoy ocurre en Venezuela no puede mirarse como una tragedia lejana. El 24 de junio de 2026, dos terremotos de magnitud 7. 2 y 7.
5 golpearon el norte venezolano, al oeste de Caracas, con apenas 39 segundos de diferencia. El Servicio Geológico de Estados Unidos advirtió, además, un riesgo significativo de deslizamientos de tierra, una amenaza que no termina cuando deja de moverse el suelo. La magnitud humana de la emergencia es devastadora. Reportes recientes elevan la cifra a más de 3 mil 300 personas fallecidas, más de 16 mil heridas y miles sin hogar. La zona de La Guaira aparece como una de las más golpeadas, con hospitales saturados, edificios colapsados y familias todavía buscando a sus seres queridos entre los restos.
México puede entender ese dolor porque también conoció el silencio posterior al derrumbe, la espera imposible frente a los edificios caídos y la angustia de no saber si debajo de los escombros había todavía vida. En 1985, la tragedia no solo exhibió la vulnerabilidad urbana, también reveló la fuerza de una sociedad capaz de organizarse cuando las instituciones no alcanzaban. De ahí surgieron brigadas, redes vecinales, una cultura de protección civil y una memoria colectiva que hasta hoy nos acompaña. El contraste con Venezuela no debe servir para competir en tragedias. Ningún país sufre más por una cifra. Pero sí permite dimensionar lo ocurrido.
Venezuela enfrenta una emergencia sísmica de alcance nacional, con una destrucción que combina sismos de alta magnitud, daños estructurales, deslizamientos, hospitales presionados y una crisis humanitaria previa que vuelve más difícil responder. La reconstrucción no es solo levantar paredes. Es reconstruir confianza, información pública, coordinación institucional, salud mental, vivienda, comunidad y memoria. La experiencia de la Ciudad de México lo demuestra. Del universo de más de 22 mil viviendas afectadas por el sismo de 2017, más de 20 mil 300 ya habían sido reconstruidas o rehabilitadas al cierre de 2025, lo que representa un avance superior al 92 por ciento.
Sin embargo, el Gobierno capitalino estimó que los trabajos concluirían hasta mediados de 2026, casi nueve años después del desastre. En ese periodo se destinaron más de 15 mil 700 millones de pesos a la reconstrucción de viviendas, infraestructura pública, inmuebles históricos, escuelas, hospitales y mercados. Si una ciudad con las capacidades institucionales, financieras y técnicas de la Ciudad de México necesitó casi una década para reconstruir más de 22 mil viviendas y restablecer buena parte de su infraestructura, resulta evidente que Venezuela enfrentará un desafío de una dimensión aún mayor.

La ayuda internacional será indispensable en los próximos días, pero también lo será dentro de uno, tres o cinco años. La solidaridad no puede tener fecha de caducidad. Venezuela necesitará algo similar, pero en condiciones mucho más duras, enmarcadas por la necesidad del auxilio inmediato, la búsqueda de personas, refugios seguros, atención médica, identificación de víctimas, evaluación técnica de inmuebles y acompañamiento psicosocial. Cuando tiembla la tierra, también tiembla la idea de normalidad. México aprendió que de un desastre puede nacer una ciudadanía más fuerte. Hoy, frente a Venezuela, esa memoria debe convertirse en empatía activa.
No basta con mirar la tragedia, hay que nombrarla, dimensionarla y acompañarla. Frente al dolor venezolano, México no mira desde lejos. Mira desde su propia memoria. Sobre el autor Manuel Antonio Vázquez Politólogo, Maestro en Gobernanza Global, Progresista. Chilango veracruzano.
Morena ha avanzado en todos los sectores de la población, sobre todo en los más vulnerables”: Imelda Castro “Morena ha avanzado en todos los sectores de la población, pero más en los más vulnerables y eso es parte del pulso real del territorio”, señaló la Senadora con licencia, Imelda Castro Castro, quien mantiene contacto directo con las y los sinaloenses en el marco de la jornada informativa en defensa de la soberanía nacional.
… 08/07/2026 «Fueron fundamentales»: Delcy Rodríguez agradece a la Presidenta Sheinbaum y rescatistas mexicanos por ayuda en Venezuela El Gobierno de Venezuela reconoció públicamente el apoyo brindado por México tras los devastadores sismos del 24 de junio. La Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, agradeció a la Presidenta Claudia Sheinbaum por el envío de rescatistas mexicanos, cuya participación calificó como «muy importante» durante las labores de búsqueda y rescate.
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